¿Eco, bio, orgánico o sostenible? ¿Qué debería comprar si quiero contribuir a salvar el planeta?¿Y si quiero lo más natural para mis hijos? ¿Merece la pena pagar el precio? Vamos a ver qué es exactamente cada cosa para que puedas decidir con conocimiento.

Empecemos con los productos BIO. Un producto BIO es aquel que no ha sufrido ninguna alteración genética durante el proceso de crecimiento o maduración. Ni para mejorar el color, el sabor o el aspecto, ni para acelerar su cosecha. Un producto bio sería por ejemplo una sandía con sus pepitas, frente a aquellas que han sido modificadas para no tenerlas. O una lechuga que madura a su ritmo, frente a aquellas modificadas genéticamente para producir 4 cosechas por temporada.
¿Qué son entonces los OMG, o organismos modificados genéticamente? son aquellos seres vivos (i.e. plantas, animales, microorganismos) cuyo material genético (el ADN) ha sido modificado de alguna manera que no se daría de forma natural en la naturaleza, ni por hibridación, ni por evolución, ni por recombinación natural. El gen del organismo donante que tiene la característica deseada, digamos, resistencia frente a determinados parásitos, se inserta en el ADN del organismo a mejorar, y de ahí viene el nombre.
Puede haber modificaciones Cis-génicas, entre genes de especies parecidas, por ejemplo dos plantas, y Trans-génicas, entre genes de especies diferentes, como puede ser una planta y una bacteria, como es el caso del maíz BT. Pero ambas son OMG, organismos modificados genéticamente.
Entonces, un pomelo, una clementina o una nectarina ¿son OMG? No, son frutos híbridos, resultado del cruce entre dos árboles frutales diferentes o dos variedades de un mismo cultivo. Estrictamente hablando, sí que estaríamos mejorando genéticamente un cultivo o una raza animal para nuestros propósitos, a lo largo de generaciones, pero vendría a ser un empujón o un redireccionamiento de la evolución. Y además, lo lograríamos polinizando a mano las especies, o cruzando animales que podrían aparearse de forma natural. (Estoy pensando en la mula por ejemplo, que es el cruce entre un caballo y una burra).


Teniendo esto en cuenta, igual os sorprende saber que un producto ORGÁNICO es aquel que sí que puede haber sufrido alteraciones genéticas para mejorar sus características, pero crece en condiciones naturales, sin pesticidas, ni químicos artificiales, aunque se cultive de forma industrial. Así, los productos orgánicos sí pueden ser OMG.
Un ejemplo de producto orgánico podría ser un campo de Golden Rice*, el arroz modificado genéticamente para incorporar mayor cantidad de vitamina A, que se cultivara en condiciones muy naturales.
Y llegamos finalmente a la joya de la corona: los productos ECOLÓGICOS, que son a la vez BIO y ORGÁNICOS. Además de no tener ninguna alteración genética, han crecido en condiciones totalmente naturales. Con semillas ecológicas, tierra sin metales pesados, agua sin restos de contaminantes, y por supuesto sin pesticidas ni fertilizantes químicos. Y en el caso de los animales, con una serie de requisitos relativos a la alimentación, el cruce entre razas, el uso de antibióticos y las condiciones de vida, muy vigiladas y legisladas por la CEE.

Como anexo, no nos podemos olvidar de los productos SOSTENIBLES, que son aquellos respetuosos con el medio ambiente incluyendo a las personas que los producen. Los productos sostenibles no agotan los recursos naturales y en su cultivo se respeta la biodiversidad. Podríamos estar hablando de un café de Comercio Justo, o de unas uvas cultivadas en una finca donde se respetan los ciclos de maduración naturales de las cosechas, no se sobreexplota el suelo, se respeta la naturaleza circundante, no se utilizan pesticidas o nitratos artificiales, los cultivadores cobran salarios justos, se reutiliza el agua de lluvia para el riego, y la electricidad se obtiene de placas solares. Esas uvas pueden haber sido modificadas genéticamente o no. Es decir, un producto sostenible también puede ser OMG.
Así las cosas, ¿Cómo distinguir unos de otros? Pues de momento la CEE solo tiene un sello que certifica la producción ecológica de un producto, aunque las comunidades autónomas e incluso algunos países, tienen también sus propios sellos oficiales para certificar también la sostenibilidad o el cultivo orgánico.



Pero aún así, hay que tener mucho cuidado con el “Green washing”** o blanqueo ecológico: sellos y etiquetas que parecen ser muy eco, porque son verdes y tienen hojitas, pero que no dejan de ser diseños inventados por las propias empresas.
Llegados a este punto, la mayoría de nosotros ya tendremos claro qué producto buscar en función de nuestros objetivos. Las personas que no quieran arriesgarse a tomar transgénicos, buscarán productos bio o ecológicos. Los que le den mas importancia a la sostenibilidad del planeta, quizás se decanten por los orgánicos o los sostenibles. Sea cual sea el caso, ¿Cuánto más nos va a costar la compra en conciencia?

Pues he de deciros que, en una comparativa que he realizado con productos de El Corte Inglés entre la versión normal de un producto y la versión ecológica, he encontrado pequeñas diferencias en algunos productos como las manzanas, y enormes diferencias en artículos como el aceite de oliva o el azúcar. Hablamos de incrementos de más del 200%, es decir, que comprar estos productos en su versión ecológica me cuesta mas del doble. En otros, como ternera, pasta, café, leche o huevos, la diferencia suele estar en torno a un 30% más. De tal manera, que, redondeando, una compra entera ecológica nos puede suponer en torno a un 35% mas cara que una normal.
Sabiendo esto, en vuestra mano está decidir si os compensa comprar ecológico o no y a lo mejor, pensar qué productos sí y cuáles no, por conciencia, por sabor, o simplemente por precio.
Ya me contareis qué tal vuestra compra. ¡Hasta la próxima semana!
*El golden rice fue ideado con el objetivo de reducir las muertes y la ceguera causadas por el déficit de vitamina A en las poblaciones infantiles del sudeste asiático. Presentado al mundo en el año 2000, han tenido que pasar 20 años hasta que Filipinas se haya convertido en el primer país en autorizarlo para su uso comercial.
**De hecho la CEE sacó en febrero de 2024 una directiva que pretende regular la justificación de las afirmaciones engañosas o no verificadas sobre el impacto medioambiental o social de los productos o servicios. Aunque las veremos con detalle en otro artículo, baste decir que se prohíben hacer afirmaciones ambientales del tipo “respetuoso con el medio ambiente” o “climáticamente neutro”, y además, todas las alegaciones medioambientales deben estar avaladas por pruebas científicas reconocidas.
agrisolver.com/transgénicos e híbridos cual es la diferencia parte I
agrisolver.com/transgénicos e híbridos cual es la diferencia parte II

