Sabes que hay de verdad en las promesas de ciertos productos alimenticios? ¿Están reguladas estas promesas, o podemos ser engañados?
¿Qué es una declaración nutricional?
Una declaración nutricional es cualquier declaración que afirme, sugiera o dé a entender que un alimento posee propiedades nutricionales benéficas específicas con motivo del aporte energético, nutrientes u otras sustancias que contiene o que no, (“sin azúcar“) o que contiene en proporciones reducidas (“productos light“) o incrementadas (fuente de vitaminas, por ejemplo).
Solo están permitidas las declaraciones nutricionales autorizadas por el reglamento 1926/2006 del Parlamento Europeo, y siempre que se ajusten a las condiciones fijadas. Por ejemplo: Fuente de proteínas: Solamente podrá declararse así, si las proteínas aportan como mínimo el 12 % del valor energético del alimento.
En algunos casos, pese a cumplir la normativa, determinadas etiquetas llaman nuestra atención. por ejemplo:

- Bajo contenido en azúcares: <5 g /100grs si es un alimento solido o < 2,5g/100ml.
- Sin azúcar: <0,5g por cada 100g o 100ml.
- Sin azucares añadidos: A veces al dar le la vuelta al envase aparece en letra pequeña “Con edulcorantes”. O bien, se permite añadir como ingrediente miel, caramelo, sirope de agave u otros productos que contienen azúcar de forma natural. Aún así, la empresa anunciadora está cumpliendo la ley.
O por ejemplo cuando hablamos de productos light o bajos en grasa.
- Bajo contenido en grasa: < 3grs de grasa/100 g en los alimentos sólidos y en los líquidos <1,5grs de grasa por 100ml.
- Productos light: Un producto es light cuando reduce en un mínimo del 30% las calorías de uno (o más nutrientes) de su composición original. Pero ojo porque para devolver el sabor o textura que han perdido con esta reducción de azúcares o grasas, se añaden otros ingredientes, siendo habitualmente edulcorantes, azucares refinados o sustitutivos de grasas.

Como norma general, para compensar la perdida de azúcar se añaden mas grasas y para compensar la perdida de grasas se añaden mas azúcares, con lo que a veces es peor el remedio que la enfermedad.
Y ¿Qué es una declaración de propiedades saludables?
Por su parte, las declaraciones de propiedades saludables son aquellas que relacionan un alimento o uno de sus componentes con la salud. También están reguladas por varios reglamentos y se clasifican en:

- Relativas al crecimiento y salud de los niños. Reglamento (CE) 983/2009 Por ejemplo: Las proteínas son necesarias para el crecimiento y desarrollo normales de los huesos en los niños.
- Declaración de reducción de riesgo de enfermedad. Reglamentos (CE) 983/2009,376/2010,686/2014. Son aquellas que afirman, sugieren o dan a entender que el consumo de una categoría de alimentos, un alimento o uno de sus constituyentes reduce significativamente un factor de riesgo de aparición de una enfermedad humana. Por ejemplo: El chicle sin azúcar contribuye a neutralizar los ácidos de la placa. Los ácidos de la placa son un factor de riesgo en el desarrollo de la caries dental. (Se informará al consumidor de que el efecto beneficioso se obtiene mascando 2-3 g de chicle sin azúcar durante veinte minutos al menos tres veces al día después de las comidas).
- Distintas de las de reducción del riesgo de enfermedad y al desarrollo y salud de los niños (Reglamento (CE) 432/2012) Por ejemplo: Las proteínas contribuyen a que aumente la masa muscular. (Esta declaración solo puede utilizarse respecto a alimentos que son, como mínimo, fuente de proteínas)
- Basadas en pruebas científicas recientemente obtenidas y/o con protección de los datos Por ejemplo: El lactitol contribuye al funcionamiento normal del intestino al aumentar la frecuencia de las deposiciones. (Solo puede utilizarse en complementos alimenticios que contienen 10 g de lactitol en una única porción diaria cuantificada).
Existe un Registro de la comunidad Europea con todas las declaraciones autorizadas y todas las que han sido rechazadas y el por qué. Todas ellas han sido evaluadas por la EFSA, Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria.
Declaraciones de propiedades saludables de carácter general no autorizadas específicamente.
A veces, en el etiquetado, presentación y publicidad de un alimento pueden figurar símbolos o menciones generales (por ejemplo: “huesos fuertes”), que son consideradas declaraciones de propiedades saludables de carácter general no autorizadas específicamente. Todas ellas deben ir acompañadas de una declaración de propiedades saludables específica autorizada y que esté relacionada con la misma. En este caso, “El fósforo es necesario para el crecimiento y el desarrollo normales de los huesos en los niños.”
En términos generales, estamos muy bien protegidos, pero, como consumidores que quieren saber que comemos, estaría bien tener en cuenta los siguientes factores:
Los alimentos no pueden prevenir, tratar o curar enfermedades. Esas son características de los medicamentos.
Ante según que afirmaciones, el etiquetado debe proporcionar información de la cantidad de alimento que necesita consumir para obtener el efecto beneficioso y de cómo hacerlo. Por ejemplo, la declaración nutricional “fuente de fibra”, sólo se puede hacer si el alimento contiene, como mínimo 3 g de fibra por 100 g ó, como mínimo, 1,5 g de fibra por 100 kcal, ya que esta es la cantidad mínima necesaria para que produzca el efecto beneficioso.
Los alimentos no pueden referirse al ritmo de la perdida de peso.
Una vez vista la ley, en la próxima entrada iremos a por la trampa. O, ¿en realidad no es trampa, sino una interpretación favorable de la ley? La semana que viene vosotros juzgaréis.
Fuente: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1886-58872018000100014. RIERA AGUILAR, Mireia. Las declaraciones de propiedades saludables en los alimentos confunden al consumidor medio. Activia, Actimel y Puleva Omega 3 a la vista del Reglamento 1924/2006. Rev. Bioética y Derecho [online]. 2018, n.42 [citado 2022-10-06], pp.235-268. Disponible en: <http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1886-58872018000100014&lng=es&nrm=iso>. ISSN 1886-5887.
Fuentes: Reglamento (CE) No. 1924/2006./ Reglamento (UE) No. 665/2011/ Reglamento (UE) No. 432/2012/ Reglamento (UE) No. 2015/539 /AECOSAN

